El Senado de la República aprobó por unanimidad en comisiones la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, aunque el dictamen no establece la obligatoriedad de dos días de descanso. Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Trabajo y Previsión Social, y Estudios Legislativos avalaron el proyecto que plantea una implementación gradual hasta 2030, pero con observaciones de legisladores de oposición que señalaron áreas de oportunidad para mejorar la iniciativa del gobierno federal.
Implementación gradual hasta 2030 y ampliación de horas extras a 12
El dictamen plantea una reducción gradual para que las 40 horas laborales semanales entren en vigor a más tardar en 2030. Sin embargo, el proyecto no establece la obligatoriedad de dos días de descanso por cinco de trabajo. Además, amplía el límite de horas extras por persona trabajadora de nueve a 12, aspecto que generó críticas de diversos legisladores.
Desde el bloque oficialista, el senador González Yáñez del Partido del Trabajo reconoció que será necesario “seguir luchando” para que la ley incluya dos días de descanso semanal para miles de trabajadores mexicanos. El único cambio avalado por las comisiones consistió en la incorporación de lenguaje inclusivo en el proyecto. Con este ajuste, el texto sustituye la expresión “los menores de edad” por “las personas menores de 18 años”, propuesta presentada por la senadora Martha Lucía Micher.
Oposición respalda reforma pero señala vacíos en gradualidad y pagos
Aunque la oposición respaldó la reforma laboral, legisladores de diversos partidos señalaron áreas de oportunidad para corregir vacíos en la iniciativa enviada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El senador Marko Cortés del PAN afirmó que la reforma “llega tarde”, al recordar que organismos internacionales recomiendan desde hace cuatro décadas la reducción de la jornada laboral. El panista consideró viable acelerar la disminución de horas de trabajo en el dictamen.
Por su parte, la senadora Claudia Anaya advirtió la ausencia de un artículo transitorio que permita ajustes graduales en el pago de horas extras o adecuaciones inmediatas a leyes como la del IMSS o el Impuesto Sobre la Renta (ISR). De no atenderse esta omisión, advirtió la legisladora, las personas trabajadoras enfrentarán afectaciones en sus ingresos mensuales.
Legisladores critican exclusión del sector informal y un solo día de descanso
La senadora Alejandra Barrales de Movimiento Ciudadano criticó que la iniciativa excluya al sector informal que representa más del 50% de la población económicamente activa. Asimismo, cuestionó que se mantenga un solo día de descanso obligatorio en lugar de dos, punto que debería ser central de la reforma. Esta postura también fue expresada por la priista Carolina Viggiano.
“Las y los trabajadores merecen dos días de descanso efectivos. La reducción de la jornada no debe traducirse en esquemas incompletos que mantengan el agotamiento laboral bajo otra forma. El descanso no es un privilegio, es una condición mínima para la salud, la productividad y la vida familiar”, señaló la senadora Viggiano en su intervención.
El dictamen fue turnado al Pleno del Senado para su discusión y eventual aprobación. Tras este proceso legislativo, el documento será enviado a la Cámara de Diputados para continuar con el trámite que podría convertirlo en ley constitucional.










