El derrame de hidrocarburo que afecta el litoral veracruzano llega en cantidades mínimas a las playas de Boca del Río. La alcaldesa Maryjose Gamboa Torales informó que el promedio de chapopote recolectado es de apenas 12 kilogramos diarios distribuidos entre las nueve playas del municipio, una cifra que las autoridades consideran manejable y que no representa un riesgo para los visitantes. De cara a la temporada de Semana Santa, el gobierno municipal descartó cualquier restricción oficial para el ingreso al mar y desplegó un operativo de limpieza permanente para mantener los espacios en condiciones óptimas.
180 trabajadores y 18 camiones recolectores operan de día y de noche en el litoral
Para garantizar playas limpias durante el periodo vacacional, el Ayuntamiento de Boca del Río movilizó 180 personas que trabajan de forma continua, incluso en horario nocturno, junto con 18 camiones recolectores, retroexcavadoras y maquinaria pesada. El operativo no solo atiende los residuos arrastrados por el mar, sino que también abarca labores de mantenimiento en luminarias, accesos, rampas y zonas afectadas por el oleaje a lo largo de toda la franja costera del municipio.
Sin restricciones sanitarias para nadar; playas declaradas aptas para Semana Santa
Gamboa Torales subrayó que hasta el momento ninguna autoridad sanitaria ha emitido una restricción oficial para el uso de las playas en Boca del Río, por lo que los bañistas podrán ingresar al mar con normalidad durante Semana Santa. La alcaldesa destacó que los volúmenes de material contaminante registrados en el municipio son significativamente menores en comparación con otras zonas del litoral veracruzano, lo que permite mantener las condiciones adecuadas para recibir a los miles de turistas que se esperan en las próximas semanas.
Reordenan zona de palapas para mejorar imagen y experiencia en las playas
Además del operativo de limpieza, el municipio avanza en un proceso de estandarización de las palapas instaladas en la franja costera, con el objetivo de unificar la imagen de las playas y elevar la calidad del servicio para los visitantes. Se trabaja también en la rehabilitación de accesos e infraestructura turística dañada por el oleaje, con miras a que Boca del Río presente su mejor cara durante uno de los periodos vacacionales más importantes del año para la economía local.










