Son 320 familias las que dependen económicamente de la venta en el Paseo del Malecón, aseguró Julio Pineda, líder de los comerciantes ambulantes de la zona, al solicitar sensibilidad y respaldo del Ayuntamiento de Veracruz ante los señalamientos de comerciantes establecidos que piden su retiro.
Julio Pineda, representante de los vendedores ubicados desde Insurgentes Veracruzanos hasta las inmediaciones del hotel Mar y Tierra, afirmó que se trata de un grupo organizado que trabaja a más de 50 metros del mercado de artesanías y que su permanencia responde a una necesidad económica real.
Reconoció que la disputa por los espacios no es reciente, pero dijo que muchos de los comerciantes que hoy cuentan con un local fijo comenzaron también como ambulantes.
“Ellos empezaron como nosotros. Después tuvieron la oportunidad de que les hicieran su mercado. Nosotros creemos que también tenemos derecho a trabajar”.
Explicó que entre los vendedores hay adultos mayores que difícilmente podrían incorporarse al mercado laboral formal, abuelos que mantienen a sus nietos, jóvenes que financian sus estudios de bachillerato y universidad, así como mujeres viudas que sostienen a sus hogares con la venta de artesanías.
Pineda aseguró que el grupo mantiene comunicación con autoridades municipales y está dispuesto a cumplir con reglamentos y disposiciones que se establezcan para ordenar la actividad en la zona. Incluso han colaborado en diversas situaciones en el malecón, apoyando a turistas o reportando incidentes para mantener la seguridad del área.
Ante la posibilidad de operativos para retirarlos, advirtió que el impacto sería severo para cientos de familias que no cuentan con otra fuente de ingresos.
Llamó a la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, para que prevalezca el diálogo y se priorice una solución que permita equilibrar el orden urbano con la realidad social de quienes dependen del malecón para subsistir.










